Nicaragua en el Día Mundial del Agua

Tiscapa

La Laguna de Tiscapa, un ejemplo de manejo insostenible del agua.

Las recomendaciones de connotados ambientalistas de no gastar el agua en piscinas y bañeras de plástico para este verano en ocasión de Día Mundial del Agua, distan de la cruda realidad de la crisis que vive el país sobre este recurso producto del abuso de las empresas constructoras y la agricultura insostenible.

Si bien es cierto que las costumbres de muchas familias nicaragüenses de improvisar balnearios familiares ejerce una presión fuerte sobre la disponibilidad de agua, el mayor problema en el mediano y largo plazo es la construcción de residenciales en zonas no adecuadas.

La Micro Cuenca Sur

Managua es el primer ejemplo, la ciudad capital es azotada con inundaciones en cada estación lluviosa producto de la devastación de las áreas de recarga en la denominada sub cuenca sur o micro cuenca sur. Las urbanizadoras talan a raza para construir, sellan la tierra con la pavimentación lo que impide que el agua se filtre, provocando correntías que se transforman en inundaciones que afectan la economía del país; y por si fuera poco, sus actividades de reforestación se reducen a la jardinería.

Recientemente un comentarista en un diario local recomendaba la construcción de pozos de infiltración en el área de la cuenca, una acción viable desde la perspectiva de la cosecha de agua, pero ineficaz si la construcción de urbanizaciones no cesa.

No en balde, la Asociación de Municipios de la Sub Cuenca III Sur de Managua (AMUSCLAM) que aglutina a las alcaldías de Managua, Nindirí, La Concepción, El Crucero y Ticuantepeentre dispuso en el 2008 a través de una ordenanza conjunta la prohibición de construcciones para residenciales y de otro carácter en la zona. Pero las constructoras continúan.

Otro factor es que al menos el 50 por ciento de la tubería para la distribución del vital líquido data desde los años 70 y se encuentra en mal estado. Es decir que hay un permanente derroche de agua que nadie a la fecha atiende. A ello se suman las enormes cantidades de basura que aumenta el riesgo de las inundaciones y la contaminación de las fuentes de agua.

Impacto de la agricultura

Por defecto sabemos de la contaminación de los ríos por residuos de pesticidas de las plantaciones agrícolas, pero la situación se torna peor cuando hay un uso irracional en extremo del recurso hídrico. Dos ejemplos nos revelan el panorama.

En Rivas, líderes indígenas han denunciado por años como las represas para el riego de productos como el arroz han disminuido el caudal del río Nancimí de Tola. En Belén acurre lo mismo con el Río Ochomogo a causa de producción de caña de azúcar.

En Estelí, la producción de tabaco hace de la suyas. Según la “Evaluación del Riesgo a Contaminación por Agroquímicos en el Acuífero del Valle Estelí,… el área cultivada de este producto al 2013 asciende a 1,299.1 hectáreas. En 90 días, consume 370.6 metros cúbicos por hectárea, lo que implica un requerimiento total de 481,446.46 metros cúbicos de agua utilizada en el riego del total de la tierra sembrada.

Con ello, el acuífero presenta extremo riesgo potencial a contaminación, por el sobre uso del suelo, altos índices de agroquímicos y sobreexplotación del recurso hídrico.

El agua es el principal recurso en la producción de alimentos como la carne, el pollo, los embotellados, el azúcar, etc. En algunos casos, las empresas han construido sus propios pozos, algo permitido por la ley. Sin embargo, los aportes que hacen para la recuperación, cuido y uso sostenible del agua son mínimos. Salvo ciertas excepciones.

Por ello, el llamado en este 22 de marzo, Día Mundial del Agua debe apuntalar a una planificación basada en el uso sostenible del agua no solo del sector doméstico. Más bien, se debe procurar que la mayoría de nicaragüenses tengan acceso a esta, y la empresa privada debería de asumir su responsabilidad social empresarial sobre este punto, más allá de lo tradicional.  Solo así nos acercaremos al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Comunidad LGBTI en Centroamérica se solidariza con El Salvador

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El Embajador de El Salvador en Nicaragua, Carlos Antonio Ascencio Girón, seguido de Silvia Martínez y Juan Carlos Martínez de la Mesa Nacional LGBTI y la inspectora Karina Roxana Benítez Tórrez, Agregada Policial Adjunto se reunieron para abordar los temas de violencia por razones de género y orientación sexual en el vecino país.

La creciente ola de asesinatos por razones de orientación sexual e identidad de género en El Salvador ha generado la solidaridad de Lesbianas, Gais, Bisexuales, Transgéneros, Transexuales e Intersex (LGBTI) del resto de naciones centroamericanas, que demandan ante los embajadores del país cuscatleco, que dicho gobierno asuma su papel de garante ante la violación del derecho a la vida de esa comunidad en el vecino país.

En el caso de Nicaragua, la Mesa Nacional LGBTI visitó a través de su Coordinador, Juan Carlos Martínez la embajada salvadoreña y entregó una misiva dirigida al embajador Carlos Antonio Ascencio Girón, radicado en Nicaragua.

“Nos hacemos eco de las denuncias de organizaciones LGBTI y de Derechos Humanos de El Salvador por la falta de reacción ante esta escalada de violencia de la Policía Nacional salvadoreña y la Procuradora de Derechos Humanos, Raquel Caballero de Madriz. Solicitamos a las autoridades salvadoreñas en representación oficial en Nicaragua, atención debida a esta grave situación que pone en entredicho el compromiso del Estado salvadoreño de observar todos los instrumentos de Derechos Humanos que ha consignado y que incluyen los principios fundamentales de que todas las personas tienen derecho al disfrute de todos los Derechos Humanos, incluyendo la vida y la no discriminación”, dice parte de la carta.

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Como ante sala a la reunión con personeros de la Embajada de El Salvador se envió una carta para exponer la situación de violencia en contra de la comunidad LGBTI en ese país.

Reunión con embajador 

La misiva tuvo una respuesta inmediata, que se tradujo en una reunión del Embajador de El Salvador en Nicaragua con miembros de a Mesa Nacional LGBTI.

Al respecto, Martínez explicó que se dio a conocer la preocupación sobre la situación y que desde los espacios regionales hay interés de visibilizar los casos de violencia y unir esfuerzos para la creación de políticas públicas en la región.

 “Hay esfuerzos de varias organizaciones LGBTI en la región de incidir en los espacios como el Sistema de Integración Centroamericano (SICA). Como centroamericanos hemos identificados algunos puntos de agenda que nos une como la violencia de género y la tipificación del crimen de odio, así como la ley de Identidad de género”, dijo Martínez.

Agregó que el embajador expreso que recibían con beneplácito la comunicación entregada e informó de los avances que en tema de equidad de género y diversidad sexual ha hecho el salvador, principalmente en la policía nacional civil.

“Reconoce que aún hay mucho por hacer, que los casos recientes se están investigando que la secretaria de inclusión social se pronunció oficialmente al respecto. Ven con beneplácito que las organizaciones LGBTI de El Salvador no dejen pasar esta situación y cuente con el apoyo de las organizaciones de Centroamérica.

También dijo que la Agregada Policial Adjunta, Inspectora Roxana Benítez dio a conocer que desde el 2009 la entidad policial de ese país ha trabajado de cerca con organizaciones de sociedad civil y que hay casos de salvadoreños que se ven presionados por migrar ante la violencia.

Los crímenes de odio en cifras.

En el mes de febrero al menos 16 personas gay, mujeres transgénero y lesbianas han sido víctimas de crímenes de odio. Al menos dos hombres gay y tres mujeres transgénero han sido asesinadas por odio y rechazo a su orientación sexual e identidad de género, según datos de la Asociación COMCAVIS TRANS.

El pasado once de febrero fueron encontrados los cuerpos de dos hombres gay en el municipio de Perulapia, departamento de Cuscatlán. Entre el 18 y 19 del mismo mes, fueron asesinadas en San Luis Talpa las mujeres transgénero (identificadas por su nombre legal) Rony Alexander Orellana, Daniel Antonio Rodríguez, Pedro Masahuat y Wilber Castillo.

Más recientemente, ocho mujeres trans fueron secuestradas y retenidas en una casa en el departamento de La Paz y una pareja de gay fue atacada a puñaladas y perseguida por distintas localidades.